Jesús Marchamalo y el arte de los libros pequeños: Tocar los libros, Tres amigas y La tinta violeta

04/21/2026
by

¿Qué pasa cuando descubres que ya tenías en casa los libros de alguien que acabas de conocer?

Hace un año descubrí a Jesús Marchamalo a través de un proyecto que me enamoró desde el primer momento: Biblioteca de escritores, una serie de entrevistas en las que conversa con autores sobre sus bibliotecas personales —lo que leen, lo que guardan—. Asistí a varias de esas charlas. Y un día, casi sin pensarlo, compré uno de sus libros.

Pero lo mejor vino después: cuando fui a buscarlo en mi propia biblioteca, lo encontré. No ese libro exactamente, sino a él. Ya tenía libros de Marchamalo, comprados tiempo atrás sin relacionarlos con su nombre. Y ese descubrimiento me encantó de una manera que es difícil de explicar. Como cuando el mundo encaja de golpe.

El kit de emergencia que toda lectora necesita

Esos libros forman parte de una pequeña colección que tengo: libritos pequeños que llevo acumulando con mucho cariño. Los colecciono por una razón muy práctica —caben en cualquier bolsa, no se maltratan, siempre están listos— pero también por una razón que va mucho más allá del tamaño: la calidad editorial de los mejores dentro de este formato es enorme.

Los libros de Jesús Marchamalo son exactamente eso: pequeños por fuera, enormes por dentro. Y tienen algo que los hace únicos: están ilustrados de una manera tan bella que la historia no solo se lee, también se siente. Las ilustraciones no decoran el texto; lo abrazan.

Tocar los libros: memorias entre estantes ajenos

El primero que leí fue Tocar los libros, y me resultó una joya inesperada. Marchamalo recorre las bibliotecas personales de grandes figuras literarias y nos comparte sus aventuras entre estantes: descubrimientos, anécdotas y obsesiones.

Es un libro para lectores que aman los libros. Para quienes alguna vez han sentido que entrar a la biblioteca de alguien es, en realidad, entrar a su mundo interior. Marchamalo lo entiende perfectamente, y lo escribe con una ternura y una precisión que hacen de cada página una pequeña revelación.

Si te gustan las bibliotecas —y no me refiero solo a los edificios, sino a esas colecciones personales donde cada lomo tiene una historia—, este libro es para ti.

Tres amigas: Carmen Laforet, Ana María Matute y Carmen Martín Gaite

El segundo fue Tres amigas, y llegó en el momento justo.

El libro recorre la vida de tres gigantes de la literatura española: Carmen Laforet, Ana María Matute y Carmen Martín Gaite. Tres mujeres que escribieron en una época en que no era tan fácil hacerlo: aquí te acercas a tres grandes escritoras con vidas muy interesantes y que dejaron una huella en las letras españolas que todavía no hemos terminado de medir.

Marchamalo las retrata con respeto y con afecto, sin caer en la hagiografía. El resultado es un libro que es a la vez retrato, homenaje y revelación: cuando lo terminas, quieres leerlas a las tres —o volver a ellas si ya las conocías.

La tinta violeta: Stefan Zweig a la altura de su propio nombre

El tercero fue La tinta violeta, dedicado a Stefan Zweig, y aquí Marchamalo eleva todavía más el listón.

El libro está narrado con una elegancia y una elocuencia que están completamente a la altura de su protagonista. Zweig es uno de esos escritores cuya vida es tan intensa como su obra, y acercarse a él a través de la mirada de Marchamalo es una experiencia que mezcla la biografía, el ensayo y algo que no tiene nombre exacto pero que se parece mucho a la admiración bien escrita.

Si ya conoces a Zweig, este libro te dará perspectiva nueva. Si todavía no lo has leído, La tinta violeta es la mejor invitación posible.

Para quien dice que no le gusta leer

Hay algo que quiero decir sobre los libros de Marchamalo —y sobre este tipo de libros en general— que me parece importante.

Si tienes cerca a alguien que dice que no le gusta leer, que los libros no son para él o para ella, que nunca encuentra el momento ni las ganas: regálale uno de estos. En serio.

Porque leer a Marchamalo es enamorarse de las letras sin darte cuenta. Sus libros son accesibles sin ser superficiales, breves sin ser vacíos, hermosos sin ser pretenciosos. Son el tipo de lectura que te recuerda por qué los libros existen y por qué los necesitamos.

Y eso, en estos tiempos, es un regalo enorme.

¿Conocías a Jesús Marchamalo o su proyecto Biblioteca de escritores? ¿Tienes algún librito pequeño que siempre llevas contigo? Cuéntame en los comentarios. 📚

Mil gracias por leerme. 🫶🏽

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Don't Miss

Las Aliadas en Este Viaje: Mis Plantas

Un Legado de Amor por las Plantas 🌱💕 El primer

Bienvenidos a Alto Voltaje Emocional

¿Qué vas a encontrar aquí? Pues, todo eso que me

Nada es Verdad: Una Historia que Desafía la Realidad

Verónica Raimo (Roma – 1978) «Dicen que cuando en una

Gracias, Irlanda: Una Aventura de Crecimiento y Gratitud ❤️🇮🇪

“Me hablas de lengua, patria y religión. Esas son las